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07/04/2025En Chile, la mediación familiar se ha convertido en una herramienta valiosa para resolver conflictos de manera más eficiente y menos estresante que los juicios tradicionales. Según datos recientes, se realizan miles de mediaciones al año, lo que demuestra su creciente aceptación como método de resolución de conflictos.
Uno de los principales beneficios de la mediación familiar es la reducción de gastos y estrés. A diferencia de un juicio en los tribunales de familia, que puede prolongarse durante meses o incluso años, la mediación suele resolverse en un período mucho más corto, generalmente en unas pocas sesiones. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también reduce los costos asociados con honorarios legales y otros gastos judiciales.
Por ejemplo, en el ámbito de los juicios sobre alimentos, se estima que hay miles de casos tramitándose en los tribunales de familia. Un juicio completo puede tardar entre 6 meses y 2 años en resolverse, lo que genera una carga emocional significativa para las partes involucradas. Las tensiones y el estrés que acompañan a estos procesos pueden afectar no solo a los adultos, sino también a los niños, quienes son los más vulnerables en estas
situaciones. Los juicios sobre materias de alimentos, cuidado personal, y régimen comunicacional son materias altamente demandadas en sede judicial, sin embargo antes de presentar la demanda al tribunal las personas deben asistir a un proceso de mediación en forma obligada. Hay que dejar muy claro que la mediación para esas materias la ley señala que es obligación someterse a un proceso de mediación sin. Embargo, no es obligatorio llegar a un acuerdo, si las partes no logran generar un consenso sobre la materia solicitada, simplemente se entrega un certificado de mediación frustrada y se habilita para presentar la demanda con los documentos requeridos por ley y el certificado de mediación frustrada.
Cada vez que una mediación fracasa existe un dolor, una frustración en alguna de las partes que solicitan la mediación. Existen dolores que no se han resuelto, a veces la rabia es persistente, se percibe en la falta de comunicación tanto verbal como en sus expresiones físicas. Muchas veces visualizamos un lenguaje corporal que refleja ese tema no resuelto al momento de separarse, que debe ser solucionado, pero que un tribunal o un juez no es el llamado a resolver. Cuando se asiste a mediación existe una necesidad de expresar, de decir todo aquello que no han dicho porque desde que se separó una pareja, ya no se vieron más, porque no responde el teléfono o los mensajes, es entonces cuando la sala de mediación se convierte en un espacio íntimo, reservado y privado, donde lo que se expresan la emociones más profundas y la mediación se convierte, sin serlo, la gran oportunidad de desahogo. Es por eso que la mediación familiar, ofrece un espacio seguro y neutral donde las partes pueden comunicarse y llegar a acuerdos de manera colaborativa.
Este enfoque no solo facilita la resolución de conflictos, sino que también promueve un ambiente más saludable para la familia, ayudando a preservar las relaciones y a reducir el impacto emocional negativo que un juicio puede acarrear.
En conclusión, la mediación familiar se presenta como una alternativa extrajudicial efectiva que no solo ahorra tiempo y dinero, sino que también contribuye a un bienestar emocional más positivo para todos los involucrados. Fomentar su uso puede ser clave para mejorar la calidad de vida de las familias en Chile.
Claudia Melo Araneda
Abogada
Mediadora Familiar
Juez Árbitro


